Fuerteventura, la isla canaria más extensa, se distingue por sus vastas extensiones de arena dorada y sus atardeceres espectaculares sobre el Atlántico. Este destino insular combina paisajes áridos de gran belleza con un clima privilegiado que la convierte en un refugio ideal para el descanso y el turismo activo durante todo el año.
Dónde alojarse
- Costa Caleta: Ideal para familias y parejas que buscan tranquilidad, con hoteles de todo incluido frente a playas de arena dorada.
- Corralejo: Zona animada, perfecta para jóvenes y amantes de la vida nocturna, con una gran oferta de hostales y residencias.
- El Cotillo: En el norte, ofrece un ambiente relajado, ideal para surfistas y quienes prefieren hoteles boutique con encanto.
- Hoteles en el interior: Para disfrutar de la naturaleza, los paisajes volcánicos y una experiencia más auténtica y silenciosa.
Elige según tu estilo de viaje: sol y playa en el sur, diversión en el norte o desconexión total en el interior.
Qué ver y hacer
- Descansa en las Islas Cíes, un archipiélago de aguas cristalinas y arena dorada.
- Explora la Cueva de los Vientos, un laberinto de pasillos tallados por el viento.
- Visita el Castillo de Hoces, una fortaleza histórica con vistas al mar.
- Practica el windsurf o el kitesurf en las playas de Sotavento.
- Recorre el Parque Natural de la Duna Blanca, un desierto de arenas movedizas.
- Disfruta del atardecer en la Playa de Esmeralda, rodeada de acantilados.
Consejos prácticos
- Alquila un coche para explorar la isla con libertad, ya que la red de autobuses es limitada en zonas rurales.
- Lleva siempre crema solar de alto factor, sombrero y gafas de sol, ya que el sol canario es intenso todo el año.
- Visita Corralejo al atardecer para disfrutar de sus famosas dunas y un ambiente relajado en los bares de la zona.
- Prueba la cocina local: no dejes de probar el gofio y el pescado fresco en los puertos de La Oliva o Morro Jable.
- Reserva con antelación los alojamientos en temporada alta, especialmente en Corralejo y Costa Calma.
- Lleva ropa ligera y cómoda para el día, pero una chaqueta para las noches, que pueden ser frescas.